martes, 13 de julio de 2010

EL DIA QUE PERDIO CAPABLANCA.

Cuenta la leyenda que el todopoderoso Capablanca jugó con un experto ajedrecista de Nueva York.
Olvidando momentáneamente que era invencible, Capablanca perdió.


Ante este imprevisto resultado, los espectadores se quedaron asombrados. ¿Cómo un campeón del mundo había perdido contra un jugador muy inferior a él?

- ¿Cuántas jugadas puede usted preveer sobre el tablero?, le preguntó un aficionado a Capablanca....

– Al menos diez, respondió el campeón del mundo.

– ¿Y cuántas jugadas puede ustedpensar por adelantado?, le preguntaron al ganador de este particular encuentro.

Y él replicó:
 – Sólo una. –


Aquí hay una confusión:¿cómo un jugador que sólo puede pensar por adelantado una sola jugada, derrota a otro que puede pensar diez?

Entonces el vencedor explicó: -Yo pienso una sola jugada, ¡pero es siempre la mejor!

jueves, 8 de julio de 2010

THE GREATEST GUITAR PLAYERS OF THE WORLD.

Steve Ray Vaughn "Pride and Joy" @3.56 mins.




Steve Ray Vaughn " Superstition" @4.58 mins.



Jeff Healey "While my guitar gently sweeps" @4.44 mis.



Jeff Healey "See the light" @5.23 mins.



Gary Moore "Still got the blues"@ 8.11 mins.



BB King & Gary Moore " The Thrill is gone" @ 8.38 mins.

JOE SATRIANI - STEVE VAI -

El Heavy metal....¿mucho ruido y guitarras sucias? Quien no ha oido a Satriani o a Steve Vai?
Para describir su estilo las palabras salen sobrando es mejor oir su mùsica, no creen?

Joe Satriani  "The meaning of Love"@5.12 mins.



Joe Satriani  "Summer song" Live@8.23 mins.




Joe Satriani  "Made of tears"@10.23 mins.



Steve Vai  "The crying Machine"@7.47 mins.



Steve Vai  "Tender surrender"@5.23 mins.

miércoles, 23 de junio de 2010

GAMBITO DE DAMA. LA VARIANTE VIENESA D39.


El tema del articulo actual es la variación  1.d4 Cf6  2.c4 e6  3.Cf3 d5 4.Cc3 Ab4 5.e4 dxc4 6.Ag5 h6.


La llamada variante Vienesa ha sido un invitado frecuente de los torneos en las últimas décadas. La continuación principal 6 ... c5 se ha jugado en miles de juegos y se analiza para docenas de movimientos adelante.  Muchas de las líneas son bien conocidas por sus secuencias de movimientos forzados y a menudo conducen a unas tablas teóricas. Sin embargo, recientemente Blancas logró identificar algunas ideas frescas y plantean algunos problemas para el segundo jugador.  El encuentro Kramnik-Naiditsch del supertorneo de Dortmund 2009 es sólo un ejemplo a destacar.  Por lo tanto, la línea considerada previamente 6 ... h6 llegó a la parte delantera del escenario.  Es curioso que el iniciador de la discusión teórica actual es el ex campeón del mundo Vladimir Kramnik mismo, que empleó esta variación en dos encuentros claves en el supertorneo Memorial Tal en noviembre de 2009.  Dos empates con piezas negras contra Aronian e Ivanchuk fueron  suficiente para que Vladimir para mantenga el primer lugar, a pesar de que tuvo que pasar por algunos momentos de tensión en estas batallas.  No pasó mucho tiempo para que otros grandes Maestros se tuvieran que ponerse al día con la nueva idea y seguir la misma línea. Ya en el año en curso varios Maestros de la élite han adoptado la 6... h6 con negras con resultados satisfactorios. Basta mencionar Aronian, Movsesian y Ivanchuk.


Ahora, vamos a reflexionar un poco acerca de la posición.  La última jugada del Negro forza a las  blancas a desprenderse de su alfil de casillas ya que como 7.Ah4?  es obviamente mala  en vista de 7 ... g5, seguido de 8 ... Cxe4.  Por lo tanto Blancas se ve obligado a jugar 7.Axf6 Dxf6.  Luego blancas recuperan el peón en c4 y cuenta con un  fuerte centro de peones. Estos son los motivos que previamente hicieron del movimiento 6 ... h6 a ser considerado como una jugada cuestionable.  Así que, ¿cuáles son los triunfos Negros en esta posición? En primer lugar, la pareja de alfiles no debe subestimarse. En segundo lugar, su posición no tiene puntos débiles. El Negro arruinará el centro blanco con el avance c7-c5, que sin duda hará hincapié en la ausencia del alfil de casillas negras . En general, el  juego Blanco en esta variación tiene que ser agresivo y concreto. En caso de que el Negro logre completar su desarrollo sin problemas, bien puede mirar hacia adelante con optimismo.

Así, después del 7.Axf6 Dxf6  antes mencionado, la respuesta blanca es 8.Axc4, pero vamos a examinar en primer lugar algunas de las opciones con el jaque en a4 incluido.


A)  8.Da4 Cc6+ 9.Axc4


Esto apareció en el juego Ftacnik, L - Mirzoev, A ½ - ½ ,El  Blanco obligó mover  8 ... Cc6, así que ahora el Negro no puede jugar c7-c5. Por otra parte, la reina en a4 es algo fuera de lugar y Negro puede mostrarlo con  el  movimiento 9 ... Ad7 de inmediato! Con un buen juego.

 B) 8.e5  Dd8 9.Da4+ Cc6 10.Axc4


Esta versión de la misma idea vio la luz en el mencionado encuentro Ivanchuk-Kramnik.  Siguió 10 ... Ad7 11.Dc2 Ca5?! 12.Bd3 c5  y más tarde Kramnik estaba bajo presión, principalmente por el caballo fuera de lugar.  En un reciente juego más Delchev, A - Ragger, M ½ - ½ el joven gran maestro austríaco se le ocurrió la posicional 11 ... Ce7!  y empató con bastante facilidad. Esto nos lleva a la conclusión de que el jaque en a4 es inofensiva para Negro.

 Ahora vamos a proceder a la línea principal donde las blancas no incluyen el jaque en a4.

C) 8.Axc4



Los próximos dos movimientos del Negro son obvios - el enroque y socavar el centro del blanco con c7-c5.

Después de 8 ... c5 9.e5 Dd8 Aronian intentó evitar la captura en d4 por 10.d5, pero después de 10 ... exd5 11.Bxd5 0-0 ...


 ...La ventaja blanca es sólo marginal en el encuentro Aronian, L - Kramnik, V ½ - ½ .


 Así, recientemente las blancas tratan más jugar  con 9.0-0.


Aquí el Negro puede elegir entre el enroque y la captura en d4.


 Se debe tener en cuenta que la inmediata 9 ... cxd4 da al Blanco la posibilidad adicional 10 Cb5. Después la secuencia forzada 10 ... De7 11.Dxd4 0-0 12.Cxa7 Ac5 13.Cxc8 Txc8 obtenemos la siguiente posición:


Blancas ganó un peón por la fuerza. Sin embargo, las posibilidades negras de un empate aquí son muy elevadoa gracias a la presencia de alfiles de color opuesto.  Sin embargo, la defensa no era un cachito de pastel para el Negro en el reciente encuentro  Lysyj, I - Movsesian, S ½ - ½ .


Si Negro quiere evitar la línea 10.Cb5, entonces puede comenzar con 9 ... 0-0 (en lugar de 9 ... cxd4). Y sigue la continuación con 10.e5 Dd8:


Este orden de jugadas impide la idea de 10.Cb5, por otro lado da a las blancas algunas otras posibilidades.  Ahora el primer jugador tiene que decidir qué hacer con el peón d4. Tiene varias opciones a considerar.


11.Qe2 que apareció en el encuentro Kramnik, V - Ivanchuk, V ½ - ½ está muy Ha-doc en el espíritu de la posición. El Blanco va a traer una de sus torres a d1, el caballo a e4 y tratar de crear las amenazas contra el rey negro, que claramente carece de los defensores a la medida. La posición resultante es muy complicada y  necesitamos más material practico.  A mi modo de ver la defensa  los recursos del Negro son suficientes.

Las alternativas tales como 11.a3  y 11.d5 y aparecen en juegos clasicos antiguos y tienen potencial.

 Otro encuentro de alto nivel  últimamente Grischuk, A - Aronian, L ½ - ½ ha alcanzado una posición muy similar con un orden ligeramente diferente de movimientos después de 9.0-0 cxd4 10.e5 Dd8 11.Ce4 0-0 12.De2 Ad7


Grischuk pone la otra torre en d1  y luego adoptó un plan más posicional, la toma de más espacio en el flanco de dama por a3-b4 y no apresurarse con la captura del peón d4.  En el camino para la obtencion de un resultado pacífico Aronian tuvo que trabajar muy duro, pero como muestra el análisis, su situación no era tan peor.

Conclusión:
Hasta ahora es difícil llegar a un veredicto rápido y estricto en esta línea, ya que la controversia teórica es sólo una primicia.  El gran porcentaje de los resultados de tablas se dan debido al alto nivel de ambas partes, más que indicando  una evaluación clara de toda la línea.  De acuerdo con los encuentros de alto nivel más recientes, la línea donde el blanco entrega el peón d4 y obra para una iniciativa flanco de rey, es el plan más ambicioso. pero en mi opinión, no debería dar ventaja a las blancas contra esta defensa precisa.  Creo que las blancas también deben prestar atención a algunas líneas tales como 11.d5 como en el antiguo juego Gligoric-Karaklajic. Todavía hay un montón de relativamente sub-líneas no exploradas o analizadas a medias y espero que la discusión teórica continúe.

PUFF DADDY - KASHMIR

Puff Daddy en un cover de Led Zeppelin. "Kashmir / Come with me" 7.11 mins utilizado para el Sound track de la pelicula Godzilla.

martes, 22 de junio de 2010

LUCIA MICARELLI.


Nacida en Queens el 9 de Julio de 1983 de madre coreana y padre Italiano, toca el violin como una diosa y es llamada la rock star de la musica clásica.


Lucia Micarelli "Kashmir" 2.55mins. en el concierto de Josh Groban.



Lucia Micarelli "Bohemian Rhapsody" 6.18 mins. concierto de Josh Groban.
Una buena y preciosa version dela canción de Queen.



Josh Groban y Lucia Micarelli "Remember when it rained" 4.47 mins.
Un magnífico pianista y una excelente violinista juntos.

THE LOOK OF LOVE.

Diana Krall "The look of love" 3.49 mins.



Tokyo Ska Paradise Orchestra "The look of Love" 6.52 mins.



Chris Botti y Sy Smith "The look of love" 2008. 7.29 mins.

Ahora una versión con la Orquesta Sinfónica de Boston y la trompeta mágica de Botti... simplemente maravillosa canción.



Una Muestra del talento de interpretación de Chris Botti en esta versión de "lisa" 5.37 mins.


Christopher Stephen Botti nación en Portland en 1962,trompetista y compositor educado en Oregón. El toca una trompeta Commitee handcraft fabricada en 1940 usando tres boquillas de plata fabricadas en 1926, Su estilo es un jazz renovado (Fusion jazz) con trazas de Stan Kenton y Mel Torné. Uno de sus maestros fué David Baker. Un artista sin igual sin duda.



Chris Botti "Streets Ahead" 4.49 mins.

SLAVE TO LOVE.

La Canción SLAVE TO LOVE de Brian Ferry 1985 ,álbum "boys and girls"



La misma canción en la version reegae de Elan Atias.

lunes, 31 de mayo de 2010

EL REY NEGRO.

 Yo soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable que sacrificó su última torre para llevar un peón femenino hasta la séptima linea, frente al alfil y el caballo de las blancas.


Hablo desde mi base negra. me tentó el demonio en la hora tórrida cuando tuve por lo menos asegurado el empate.
Soñé con la coronación de una Dama y caí en un error de principiante, en un doble jaque elemental...
Desde el principio jugué mal esta partida: debilidades en la apertura, cambio apresurado de piezas con clara desventaja... después entregué la calidad para obtener un peón pasado: el de la Dama. Después....
Ahora estoy solo y vago inútil por el tablero de blancas noches y de negros dias, tratando de ocupar casillas centrales, esquivando el mate de Alfil y Caballo.
Si mi adversario no lo efectúa en un cierto número de movidas, la partida es tablas. por eso sigo jugando, atenido en última instancia al reglamento de la Federación Internacional de Ajedrez, que a la letra dice:

Articulo 12. La partida es Tablas:
Inciso 4) Cuando un jugador demuestra que cincuenta jugadas por lo menos han sido realizadas por ambas partes qin que haya tenido lugar captura alguna de pieza ni movimiento de peón.


El Caballo blanco salta de un lado a otro sin ton ni son, de aqui para allá y de allá para acá. ¿Estoy salvado?
pero de pronto me acomete la angustia y comienzo a retroceder inexplicablemente hacia uno de los rincones fatales.
Me acuerdo de una broma del Maestro Simagin:

"El mate de Alfil y Caballo es más fácil cuando uno no sabe darlo y lo consigue por instinto, por una implacable voluntad de matar."

La situación ha cambiado. Aparece en el tablero el Triángulo de delétang y yo pierdo la cuenta de las movidas. Los triángulos se suceden unos tras otros, hasta que yo me veo acorralado en el último.
Ya no tengo sino tres casillas para moverme: uno caballo rey, y uno y dos torre.
Me doy cuenta entonces que mi vida no ha sido mas que una triangulación. Siempre eligo mal mis objetos amorosos y los pierdo unos tras otro, como el peón de siete dama. Ahora tres figuras me acometen: Rey, Alfil y Caballo.
Ya no soy vértice alguno.
Soy un punto muerto en el triángulo Final.
¿Para que seguir jugando?
¿Porque no me dejé dar el mate al pastor?
¿O de una vez el del Loco?
¿ Porque no caí en una variante de Legal?
¿Porque no me mato Dios mejor en el vientre de mi madre, dejándome encerrado allí como en la tumba de Philidor?
Antes de que me hagan la última jugada decido inclinar mi rey. Pero me tiemblan las manos y lo derribo del tablero.
Gentilmente, mi joven adversario lo recoge del suelo, lo pone en su lugar y me mata en uno torre, con el Alfil.


Ya nunca más volveré a jugar al Ajedrez. Palabra de amor.
Dedicaré los días que me quedan de ingenio al análisis de las partidas ajenas, a estudiar finales de reyes y peones, a resolver problemas de mate en tres, siempre y cuando en ellos sea obligatorio el sacrificio de la Dama.

sábado, 1 de mayo de 2010

LA TIA LEONOR...

    La tia Leonor tenia el ombligo más perfecto que se haya visto. Un punto hundido justo en la mitad de su vientre planísimo. Tenia una espalda pecosa y unas caderas redondas y firmes, como los jarros en que tomaba agua de niña. Tenia los hombros suavemente alzados, caminaba despacio, como sobre un alambre. Quienes las vieron cuentan que sus piernas eran largas y doradas, que el vello de su pubis era un mechón rojizo y altanero, que fue imposible mirarle la cintura sin desearla entera.

    A los diecisiete años se casó con la cabeza y con un hombre que era justo lo que una cabeza elige para cursar la vida. Alberto Palacios, notario riguroso y rico, le llevaba quince años, treinta centimetros y una proporcional dosis de experiencia. habia sido largamente novio de varias mujeres aburridas que terminaron por aburrirse más cuando descubrieron que el proyecto matrimonial del licenciado era a largo plazo.
    El destino hizo que tía Leonor entrara una tarde a la notaría, acompañando a su madre en el trámite de una herencia fácil que les resultaba complicadísima, porque el recién fallecido padre de la tía no habia dejado que su mujer pensara  ni media hora de vida. Todo hacía por ella menos ir al mercado y cocinar. Le contaba las noticias del periódico, l explicaba lo que debía pensar de ellas, le daba un gasto que siempre alcanzaba, no le pedía nunca cuentas y hasta cuando iban al cine le iba contando la pelicula que ambos veían. " Te fijas, Luisita , este muchacho ya se enamoró de la señorita. mira como se miran, ¿ves? Ya la quiere acariciar, ya la acaricia. Ahora le va a pedir matrimonio y al rato seguro la va a estar abandonando".
    Total que la pobre tía Luisita encontraba complícadísima y no sólo penosa la repentina pérdida del hombre ejemplar que fue siempre el papá de tía Leonor. Con esa pena y esa complicación entraron a la notaría en busca de ayuda. La encontraron tan solícita y eficaz que la tía Leonor, todavía de luto, se casó en año y medio con el notario Palacios.
   

    Nunca fue tan fácil la vida como entonces. En el único trance difícil ella había seguido el consejo de su madre: cerrar los ojos y decir un avermaría. En realidad, varios avemarías, porque a veces su inmoderado marido podía tardar diez misterios del rosario en llegar a la serie de quejas y soplidos con que culminaba el circo que sin remedio iniciaba cuando por alguna razón, prevista o no, ponía la mano en la breve y suave cintura de Leonor.


    Nada de todo lo que las mujeres debían desear antes de los veinticinco años le faltó a tía Leonor: sombreros, gasas, zapatos franceses, vajillas alemanas, anillo de brillantes, collar de perlas disparejas, aretes de coral, de turquesas, de filigrana. Todo, desde los calzones que bordaban las monjas trinitarias hasta una diadema como la de la princesa Margarita.
    Tuvo cuanto se le ocurrió, incluso la devoción de su marido que poco a poco empezó a darse cuenta de que la vida sin esa precisa mujer sería intolerable. Del circo cariñoso que el notario montaba por lo menos tres veces a la semana, llegaron a la panza de la tía Leonor primero una niña y luego dos niños. De modo tan extraño como sucede sólo en las películas, el cuerpo de la tía Leonor se infló y desinfló las tres veces sin perjuicio aparente.
    El notario hubiera querido levantar un acta dando fe de tal maravilla, pero se limitó a disfrutarla, ayudado por la diligencia cortés y apacible que los años y la curiosidad le habían regalado a su mujer. El circo mejoró tanto que ella dejó de tolerarlo con el rosario entre las manos y hasta llegó a agradecerlo, durmiéndose después con una sonrisa que le duraba todo el día. 


    No podía ser mejor la vida en esa familia. La gente hablaba siempre bien de ellos, eran una pareja modelo. Las mujeres no encontraban mejor ejemplo de bondad y compañía que la ofrecida por el licenciado Palacios a la dichosa Leonor, y cuando estaban más enojados los hombres evocaban la pacífica sonrisa de la señora Palacios mientras sus mujeres hilvanaban una letanía de lamentos.
    Quizá todo hubiera seguido por el mismo camino si a la tía Leonor no se le ocurre comprar nísperos un domingo. Los domingos iba al mercado en lo que se le volvió un rito solitario y feliz. Primero lo recorría con la mirada, sin querer ver exactamente de cuál fruta salía cuál color, mezclando los puestos de jitomate con los de limones. Caminaba sin detenerse hasta llegar donde una mujer inmensa, con cien años en la cara, iba moldeando unas gordas azules. Del comal recogía Leonorcita su gorda de requesón, le ponía con cautela un poco de salsa roja y la mordía despacio mientras hacía las compras. Los nísperos son unas frutas pequeñas, de cáscara como terciopelo, intensamente amarilla. Unos agrios y otros dulces. Crecen revueltos en las mismas ramas de un árbol de hojas largas y oscuras.
    Muchas tardes, cuando era niña con trenzas y piernas de gato, la tía Leonor trepó al níspero de casa de sus abuelos. Ahí se sentaba a comer de prisa. Tres agrios, un dulce, siete agrios, dos dulces, hasta que la búsqueda y la mezcla de sabores eran un juego delicioso. Estaba prohibido que las niñas subieran al árbol, pero Sergio, su primo, era un niño de ojos precoces, labios delgados y voz decidida que la inducía a inauditas y secretas aventuras. Subir al árbol era una de las fáciles.
    Vio los nísperos en el mercado, y los encontró extraños, lejos del árbol pero sin dejarlo del todo, porque los nísperos se cortan con las ramas más delgadas todavía llenas de hojas. Volvió a la casa con ellos, se los enseñó a sus hijos y los sentó a comer, mientras ella contaba cómo eran fuertes las piernas de su abuelo y respingada la nariz de su abuela. Al poco rato, tenía en la boca un montón de huesos lúbricos y cáscaras aterciopeladas. Entonces, de golpe, le volvieron los diez años, las manos ávidas, el olvidado deseo de Sergio subido en el árbol, guiñándole un ojo.
     Sólo hasta ese momento se dió cuenta de que algo le habían arrancado el día que le dijeron que los primos no pueden casarse entre sí, porque los castiga Dios con hijos que parecen borrachos. Ya no había podido volver a los días de antes. Las tardes de su felicidad estuvieron amortiguadas en adelante por esa nostalgia repentina, inconfesable.
    Nadie se hubiera atrevido a pedir más: sumar a la redonda tranquilidad que le daban sus hijos echando barcos de papel bajo la lluvia, al cariño sin reticencias de su marido generoso y trabajador, la certidumbre en todo el cuerpo de que el primo que hacía temblar su perfecto ombligo no estaba prohibido, y ella se lo merecía por todas las razones y desde siempre. Nadie más que la desaforada tía Leonor.


    Una tarde lo encontró caminando por la de 5 de Mayo. Ella salía de la iglesia de Santo Domingo con un niño en cada mano. Los había llevado a ofrecer flores como todas las tardes de ese mes: la niña con un vestido largo de encajes y organdí blanco, coronita de paja y enorme velo alborotado. Como una novia de cinco años. El niño, con un disfraz de acólito que avergonzaba sus siete años.

         - Si no hubieras salido corriendo aquel sábado en casa de los abuelos este par sería mío - dijo Sergio dándole un beso.
         - Vivo con ese arrepentimiento - contestó la tía Leonor.

    No esperaba esa respuesta uno de los solteros más codiciados de la ciudad. A los veintisiete años, recién llegado de España, donde se decía que aprendió las mejores técnicas para el cultivo de aceitunas, el primo Sergio era heredero de un rancho en Veracruz, otro en San Martín y, otro más cerca de Atzálan. La tía Leonor notó el desconcierto en sus ojos, en la lengua con que se mojó un labio, y luego lo escuchó responder: - Todo fuera como subirse otra vez al árbol. La casa de la abuela quedaba en la 11 Sur, era enorme y llena de recovecos. Tenía un sótano con cinco puertas en que el abuelo pasó horas haciendo experimentos que a veces le tiznaban la cara y lo hacían olvidarse por un rato de los cuartos de abajo y llenarse de amigos con los que jugar billar en el salón construido en la azotea.

La casa de la abuela tenía un desayunador que daba al jardín y al fresno, una cancha para jugar frontón que ellos usaron siempre para andar en patines, una sala color de rosa con un piano de cola y una exhausta marina nocturna, una recámara para el abuelo y otra para la abuela, y en los cuartos que fueron de los hijos varias salas de estar que iban llamándose como el color de sus paredes.
 
                                     
    La abuela, memoriosa y paralítica, se acomodó a pintar en el cuarto azul. Ahí la encontraron haciendo rayitas con un lápiz en los sobres de viejas invitaciones de boda que siempre le gustó guardar. Les ofreció un vino dulce, luego un queso fresco y después unos chocolates rancios.
    Todo estaba igual en casa de la abuela. Lo único raro lo notó la viejita después de un rato:
         - A ustedes dos, hace años que no los veía juntos. -
         - Desde que me dijiste que si los primos se casan tienen h¡jos idiotas - contestó la tía Leonor.
    La abuela sonrió, empinada sobre el papel en el que delineaba una flor interminable, pétalos y pétalos encimados sin tregua.
 
        - Desde que por poco y te matas al bajar del níspero -dijo Sergio.
        - Ustedes eran buenos para cortar nísperos, ahora no encuentro quién.
        -Nosotros seguimos siendo buenos -dijo la tía Leonor, inclinando su perfecta cintura.
 
    Salieron del cuarto azul a punto de quitarse la ropa, bajaron al jardín como si los jalara un hechizo y volvieron tres horas después con la paz en el cuerpo y tres ramas de nísperos.
 
 
        -Hemos perdido práctica -dijo la tía Leonor.
        -Recupérenla, recupérenla, porque hay menos tiempo que vida -contestó la abuela con los huesos de níspero llenándole la boca.
 
Un cuento de Ángeles M.